El eclipse total de sol
15 Agosto, 2026
Hay momentos que recordaremos toda la vida. Uno de estos es el eclipse total de sol que tuvimos la suerte de vivir el pasado miércoles 12 de agosto desde una de las montañas más estimadas del territorio.
Todo empezó hace unos años cuando nos enteramos del fenómeno astronómico que ocurriría ahora en el mes de agosto y que podríamos observar de manera excelente y única desde casa. En aquellos momentos, no pensábamos ni nos hacíamos una idea de la espectacularidad de la experiencia, pero, por la insistencia de tantos medios de comunicación y expertos en el tema, desde hace unos meses empezamos a pensar en la necesidad de organizar una propuesta bonita para el día del acontecimiento. Así fue cómo, desde el ayuntamiento de La Todolella, nos preguntaron si podíamos ayudarles y decidimos llevar a cabo esta propuesta en San Cristòfol.
A lo largo de la tarde organizamos talleres didácticos para niños y niñas, con los cuales podían entender lo que estábamos a punto de presenciar, experimentar como se hicieron los cráteres en la luna y como veríamos las perlas de Baily cuando se hiciera oscuro, hacerse protectores de gafas para los más pequeños, una galaxia cerrada en un botecito de vidrio, dibujos y recuerdos del eclipse como chapas, manualidades, etc.
Además, los adultos pudieron disfrutar de unos documentales especializados en el tema y también servicio de barra para tomar algún refresco.
A las 19:30h, entregamos un pequeño cuaderno de observación del eclipse, para poder registrar y recordar como la luna iba tapando progresivamente el sol, y las cosas en las cuales teníamos que fijarnos a lo largo del proceso.
Y el momento álgido fue a las 20:31h, cuando el sol fue completamente cubierto por la luna y una exclamación generalizada resonó por la montaña. Fue un momento único, de esos que erizan la piel y emocionan a todo el mundo. Para nosotros, un momento de recuerdo, íntimo y compartido con nuestros antepasados, aquellos que, hace muchos años nos explicaban que, cuando eran pequeños, un día, trabajando en el campo, de repente se hizo de noche por instantes. En aquellos tiempos no sabían lo que estaban presenciando, así como tampoco sabían que un siglo después lo podríamos volver a ver aquí, pero esta vez sentados en el suelo y siendo conscientes del momento histórico que estábamos viviendo.